Se calcula que de cada 100 fumadores que intentan dejar el cigarrillo, 60 retoman el hábito a los tres días, 93 lo hacen a los tres meses y sólo dos o tres logran mantenerse alejados del tabaco al año de haberlo abandonado. Así de despiadado es este hábito-enfermedad-adicción que todos los años se cobra la vida de 40.000 argentinos, de los cuales 6000 mueren por enfermedades relacionadas con la exposición al humo ajeno.