Cuidado del medioambiente

Consistente con nuestra responsabilidad como una de las principales compañías biofarmacéuticas innovadoras del mundo, entendemos que la única manera de encontrar soluciones a los problemas de salud de hoy y mañana, es trabajando bajo un modelo de gestión sustentable que impacte positivamente en los entornos donde operamos. En este contexto, parte de nuestro trabajo en materia de sustentabilidad se basa en el cuidado del medioambiente. Contamos con una estrategia integrada a nuestro modelo de negocio que busca establecer prioridades a corto y a largo plazo.

La planta cuenta con un Sistema de Gestión de Medio Ambiente, Seguridad y Salud que funciona como soporte del cumplimiento continuo del marco legal vigente y de las prácticas y estándares corporativos que permiten alcanzar la excelencia de nuestros productos.

Para garantizar el cumplimiento de estos objetivos, utilizamos el sistema de gestión Hoshin Kanri, una metodología de origen japonés que apunta a definir objetivos, alinear, priorizar y darle seguimiento a los esfuerzos de toda la organización a través de la traducción de la estrategia en visiones y planes activos (proyectos). Además, contamos con el “Energy Team”, un equipo multidisciplinario de colegas que incluye a las áreas de Calidad; Medioambiente, Salud y Seguridad (EHS, por sus siglas en inglés); Ingeniería Mantenimiento y Utilidades (EMU, por sus siglas en inglés) y Manufactura. Ellos son los encargados de promover la sustentabilidad en el espacio de trabajo, al evaluar y revisar el funcionamiento de los distintos sectores de la planta, evaluar propuestas y determinar nuevos procesos que nos permitan continuar reduciendo el impacto.

En 2018, sumamos a nuestras inversiones USD$ 145.000 en iniciativas de gestión para reducir el impacto medioambiental. Continuamos con los proyectos de ahorro de energía implementando nuevos sistemas de climatización, monitoreo y medición de consumo de energía. También redujimos un 33% del consumo de agua respecto a 2017, tras instalar sistemas de recolección de agua para su reutilización, además de sistemas de control de consumo y detección de desvíos. La reclasificación de desechos pasó de 5,5 toneladas peligrosas a no peligrosas, gracias al trabajo de revisión para convertirlos en compost para uso orgánico.

En 2019 invertimos U$D 250.000 para proyectos medioambientales en nuestra planta de producción local. Continuamos trabajando en la instalación de sistemas de optimización de energía (lo que permitió un ahorro total de 3050 MWh), en el perfeccionamiento de los sistemas de consumo de agua a través de la Wastewater Treatment Plant (que permitió ahorrar 348 m3 de agua durante 2019) y en el continuo análisis del residuo de manufactura para seguir mejorando su reclasificación. También seguimos generando certificaciones de buenas prácticas a fin de garantizar la sustentabilidad de nuestra gestión de acuerdo a los más altos estándares de calidad.

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